Un juego sobre manipulación, memoria y el vínculo invisible que protege lo que amas.
Imagina que una intrusión invisible intenta alterar tu recuerdo más importante. No lo borra de golpe: cambia un matiz, enfría una emoción, desplaza una imagen y siembra duda donde antes había certeza.
Tu objetivo es proteger ese recuerdo sin caer en negación, control, bloqueo o posesión. Para ganar, tendrás que distinguir la señal verdadera de la imitación y volver a tu centro antes de que la intrusión se fije.
No ganas borrando el dolor. Ganas protegiendo lo verdadero.